domingo, 12 de abril de 2020

Las empresas tienen que garantizar condiciones seguras y saludables para reanudar la actividad



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“Ningún centro de trabajo que no pueda garantizar los protocolos de seguridad debe retomar la actividad”
UGT y CCOO defienden que solo se puede reanudar la actividad si se hace en condiciones plenamente seguras y saludables, tanto en el transporte para ir a trabajar a la empresa como en el centro de trabajo.
Las dos organizaciones sindicales llevan varios días trabajando en protocolos de seguridad en los distintos sectores productivos. También han conocido las guías de prácticas recomendadas en los centros de trabajo, que ha editado el Gobierno. Estas medidas se han ido definiendo tanto para los sectores que no han cesado su actividad -los esenciales-, como para los que aún faltan semanas o meses para que recuperen su actividad. En ningún caso suponen un acuerdo con los sindicatos, sobre cómo y en qué plazos se debe recuperar la actividad, decisión en la que las autoridades sanitarias son las únicas que tienen la responsabilidad y datos para justificar una decisión.
Para UGT y CCOO, estas recomendaciones, siendo garantistas, son de difícil aplicación en la gran mayoría de centros de trabajo de nuestro país, por lo que exigen que, ante cualquier duda, se priorice el criterio de seguridad y no se retome la actividad.
Por otro lado, la seguridad de las personas trabajadoras no depende sólo de las condiciones en el puesto de trabajo, sino en el desplazamiento al mismo así como en los accesos. Estas cuestiones son difíciles de definir en las negociaciones entre empresas y sindicatos, y por ello las organizaciones sindicales estarán vigilantes a partir de mañana.
Por estas razones, para  UGT y CCOO, todas aquellas empresas y centros de trabajo que no estén en disposición de garantizar esas medidas de seguridad, no deben incorporarse a la actividad.
Ambos sindicatos recuerdan que las empresas deben adoptar las medidas organizativas y proveer de los medios necesarios para que las personas trabajadoras puedan protegerse y garantizar la distancia interpersonal porque nadie puede hacer elegir a los trabajadores y trabajadoras entre trabajar seguros o tener dificultades para mantener su empleo.
Los comités de empresa, las delegadas y delegados de personal y de prevención de las empresas van a estar a pleno rendimiento para garantizar esas condiciones. Y en las empresas donde no hay representación sindical, los empresarios tendrán que extremar las precauciones, seguir las guías (tanto generales como sectoriales) publicadas por el Gobierno y ambos sindicatos, y garantizar la salud y seguridad. Y la Inspección de Trabajo tiene que extremar su control.
Las trabajadoras y trabajadores deben exigir estas medidas y pueden dirigirse a UGT y CCOO para denunciarlo, o también ante la Inspección de Trabajo.


GUIA PRACTICA ANTE EL RETORNO AL TRABAJO COVID-19

martes, 31 de marzo de 2020

Cilleros traslada a la ministra Maroto la necesidad de ser más exigentes con la prevención en supermercados y grandes superficies

El secretario general de FeSMC-UGT, Miguel Ángel Cilleros, se ha dirigido hoy –por escrito– a la titular del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, para trasladarle la preocupación del Sindicato por la situación que se vive en el comercio de alimentación y grandes superficies, cuyos trabajadores y trabajadoras están siendo uno de los colectivos más expuestos al contagio por Covid-19.
La no adopción de medidas de protección en los primeros momentos en que se da a conocer  la crisis sanitaria (conviene recordar que algunas cadenas de supermercados no limitaron su aforo hasta el quinto día desde que se decreta el estado de alarma), las avalanchas que se sucedieron en ese tiempo, la sobreexposicion llevada a sus límites en las interminables jornadas de trabajo para garantizar el abastecimiento de toda la ciudadanía y la escasez de material de protección directo (como las preceptivas mamparas), han generado un caldo de cultivo que está teniendo consecuencias en el momento presente.
En este sentido, se le ha trasladado a la ministra que las empresas no están facilitando los datos globales de afectación de trabajadores y trabajadoras, “pero nuestra presencia, como Organización, en los centros de trabajo nos acerca a la realidad de los positivos por tienda. Los protocolos instaurados por muchas empresas han llegado tarde, eso ya no podemos arreglarlo, y en estos días están empezando a dar la cara los contagios fruto de esa inoperancia, pero es que, la protección, sigue sin ser una realidad plena”.
Además, la desinfección del entorno del centro comercial se está realizando, en la mayoría de los casos, a cargo de las propias plantillas, con herramientas muy básicas y con el centro abierto al público.
Por todo ello, el secretario general de FeSMC-UGT solicita a la ministra que se considere al colectivo de trabajadores y trabajadoras del comercio de alimentación y grandes superficies como un colectivo de riesgo y se articulen las medidas oportunas para que el derecho a la salud se vea cumplido, pues “solo así podrán desempeñar la función social y esencial a la que están sirviendo”.
En definitiva, UGT entiende que deben tomarse todas las medidas y cumplir de manera exigente con las ya adoptadas para que las grandes superficies y supermercados sean espacios seguros para trabajadores y clientes, más aún cuando estos centros tienen una afluencia continua de personas que, sin las medidas preventivas y de higiene adecuadas, quedan expuestas a la posibilidad de un contagio.

UGT y CCOO solicitan la limitación de horarios comerciales, especialmente en días festivos

31/03/2020

Los sindicatos UGT y CCOO han trasladado hoy a la Ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, la necesidad de limitar horarios comerciales en el actual contexto de lucha contra el COVID-19 y mientras dure el estado de emergencia.
En carta firmada por los secretarios generales de las federaciones de servicios de ambas organizaciones sindicales, éstos apelan al espíritu del actual marco normativo tras la aprobación, el pasado domingo, 29 de marzo, del nuevo Real Decreto-Ley de Estado de Alarma con el fin de reducir, aún más, la movilidad de la población.
Por esta razón, y teniendo en consideración la suspensión de actividades comerciales no incluidas en el apartado 1 del artículo 10 del citado RD de Estado de Alarma, CCOO y UGT creen “que deben abordarse por parte del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y del Gobierno, los términos de aplicación presentes y concretos de la Ley horarios comerciales, para los establecimientos comerciales cuya apertura se haya definido bajo principios de abastecimiento esencial, justamente para definir sus horarios de apertura en base a dichos principios y a la limitación de permanencia de los clientes en estos centros” en una situación de emergencia sanitaria, estado de alerta y confinamiento de la población.
Ambos sindicatos entienden que, también, debe suspenderse la regulación de las Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT) “pues carece de sentido en una situación como la actual, incluyendo, a corto plazo, lo referente al periodo de Semana Santa”.
Para UGT y CCOO debe ser compatible la garantía de acceso a productos básicos con la seguridad y salud de las plantillas y, por extensión, de la ciudadanía. En este sentido, “recientes normativas liberalizadoras en determinadas CCAA son inconvenientes en el actual contexto y podrían tener un efecto llamada justo en el momento de mayor confinamiento de la población”. Por tanto, y en la idea de corregir contradicciones, “creemos que deben restringirse y racionalizarse los horarios de atención en supermercados y grandes superficies comerciales durante los días festivos”.

jueves, 20 de febrero de 2020

Celebrem la derogació de l’acomiadament per baixes mèdiques justificades


La modificació de l’article 52 de  dels Treballadors ha permès l’acomiadament de molts treballadors i treballadores per faltes d’assistència al treball intermitents fins i tot si són justificades.És a dir, des de la reforma laboral del 2012, si en un període de dos mesos un treballador o treballadora agafava un refredat i havia d’estar-se quatre dies de baixa i, amb posterioritat, tenia mal d’esquena i es veia obligat a fer repòs durant cinc dies per prescripció mèdica, quan tornava a la feina corria el perill de ser acomiadat o acomiadada. Això que ens sembla una anormalitat -ningú no hauria de ser castigat pel fet de posar-se malalt o malalta- ha estat la realitat de la nostra legislació laboral dels darrers anys, que reforma rere reforma ha anat minvant els drets dels treballadors i les treballadores per ampliar els ja extensos drets empresarials. A més, tot i que semblava obvi que aquest precepte vulnerava l’essència de l’Estatut dels Treballadors, el Tribunal Constitucional va avalar aquesta mesura el passat 16 d’octubre, considerant l’apartat d) de l’article 52 concorde a la Constitució espanyola.
Durant els seus anys de vigència aquest article ha castigat els treballadors i les treballadores pel simple fet de posar-se malalts i malaltes, fent possible que es sancionés de manera clarament excessiva les absències motivades per causa de salut i deixant en mans de l’empresari un poder desmesurat. Aquest precepte ha penalitzat de manera clara el dret a la salut dels treballadors i les treballadores, el dret a la seva recuperació i el dret al treball, ja que sense causa imputable se li podia extingir la seva relació laboral. A més de discriminar i estigmatitzar a les persones malaltes. Però sobretot ha castigat els col·lectius més vulnerables del mercat laboral. La modificació de l’article 52 s’ha acarnissat sobretot amb les treballadores, d’edat avançada i, sobretot, del sector serveis. Aquests acomiadaments s’han multiplicat amb la sentència del Tribunal Constitucional; només cal veure els casos d’Atento, KTO (més d’un centenar d’acomiadaments), H&M, etc.
Fa anys que assistim a l’obsessió per l’absentisme per part de les patronals, intentant criminalitzar els treballadors i les treballadores, intentant manipular les dades d’absentisme incloent vacances, vagues, hores sindicals, permisos retribuïts i baixes mèdiques. En un país amb dades de sinistralitat laboral inacceptables (729 persones mortes a l’Estat, 83 a Catalunya, i 65 fins al setembre de 2019), sense comptar la multitud de malalties d’origen laboral que pateixen els treballadors i les treballadores i que no són declarades, cal que les empreses treballin per acabar amb la xacra social de la sinistralitat laboral, motiu pel qual perden la vida o emmalalteixen de per vida milers de treballadors i treballadores a causa de les males condicions de treball i de la falta de mesures de prevenció, en lloc de dedicar-se a estudiar i comptabilitzar refredats o dolors d’esquena per acomiadar-nos.
És hora de centrar el discurs, els esforços i les polítiques en la creació de llocs de treball segurs, saludables i amb drets i que s’acabi amb la precarietat i l’explotació laboral d’una vegada per totes, en lloc de centrar-nos en criminalitzar a aquelles persones que han d’agafar la baixa pel seu mal estat de salut.
És hora de derogar les reformes laborals que des de la UGT fa temps que exigim, i que han atorgat més poder per a l’empresari i menys drets o eliminació dels mateixos per a les persones treballadores, precisament la part més feble de la relació laboral.